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lunes, 9 de marzo de 2009

Ley 23/2006

Esto son algunas consecuencias de la Ley 23/2006, por la que se modifica la Ley de Propiedad Intelectual:


1. SUPUESTO

a) PEPE se descarga una canción de Internet.

b) PEPE decide que prefiere el disco original y va a El Corte Inglés a hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.

ACLARACIÓN: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).

2. SUPUESTO

a) CARMEN se descarga una canción de Internet.

b) CARMEN va a hurtar a El Corte Inglés y, como se la va la mano, se lleva cincuenta compactos, por valor global de 1.000 euros.

ACLARACIÓN: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga (art. 234 del Código Penal).

3. SUPUESTO

a) JOAQUÍN , en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Malena Gracia.

b) JOAQUIN en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después.

ACLARACIÓN: Sería mas grave la descarga. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena, a tenor del articulo 244.1 del Código Penal.

4. SUPUESTO

a) Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.

b) Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o instrumentos que pueden poner en peligro sus vidas o su integridad física.

ACLARACIÓN: Es menos grave participar en una pelea que participar en el intercambio de compactos. Participar en una riña tumultuosa tiene una pena de tres meses a un año (art. 154 del Código Penal)y el intercambio tendría una pena de 6 meses a 2 años (art. 270 del Código Penal). Si algún día te ves obligado a elegir entre participar en un intercambio de copias de CDs o participar en una pelea masiva, escoge siempre la segunda opción, que es obviamente menos reprobable.

5. SUPUESTO

a) JUAN copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.

b) JUAN,aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a su secretaria Susana.

ACLARACIÓN: El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 del Código Penal.

6. SUPUESTO

a) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.

b) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.

ACLARACIÓN: La acción menos grave es la de distribuir material pornográfico a menores según el articulo 186 del Código Penal. La distribución de copias de material con copyright sería un delito al existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de los originales cuyas copias han sido objeto de distribución.

7. SUPUESTO

a) NACHO, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es el 'Kill'em All' de Metallica.

b) NACHO, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.

ACLARACIÓN: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630 del Código Penal

8. SUPUESTO

a) ANTONIO fotocopia una página de un libro.

b) ANTONIO le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película 'La Jungla 4.0'.

ACLARACIÓN: La acción más grave desde un punto de vista penal sería la 'a', puesto que la reproducción, incluso parcial, seria un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.

Todo esto sin olvidar que se obvia la presunción de inocencia, es decir, tienes que pagar un impuesto porque te vas comprar cds vírgenes para grabar música 'ilegal' o cualquier otra cosa ilícita, no para tus documentos ni tus copias privadas ni nada.
Y también que todos estos impuestos no pasan al Estado, que teóricamente somos todos, sino que se lo lleva un ente privado que se preocupa más bien poco los derechos de los demás, e incluso de los artistas que supuestamente protege.
Lo peor es que está respaldado por un Gobierno que supuestamente se considera Socialista.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El amor jamás duele así

Inauguramos nueva sección: Reivindica!

Te lo dedico P! te quiero niña!

El 25 de noviembre fue el Día Internacional de la No Violencia Contra La Mujer, yo nunca he entendido como se le puede pegar a la persona que más quieres, supongo que frustración, celos, posesión son razones, razones que no valen una mierda bajo mi punto de vista; la violencia es una lacra que nos rodea, no solo contra las mujeres, y no solo la violencia física, mucho de lo que decimos es violento o incita a la violencia, incita a la falta de respeto o a la repulsión.

Bueno, solo quería compartir el testimonio de una chica/mujer que empecé a leer y me enganchó:

 
ES MOMENTO DE ROMPER EL SILENCIO Y DECIR: ¡NO! 
Una mañana de domingo tomaba desayuno con mi mejor amiga. Leíamos el periódico entre cafés. De pronto, en el suplemento del diario, encontré un artículo sobre el maltrato emocional (ojo, no físico), seguro debido a que en esos años era el tema que se debatía en España por la cantidad de muertes reportadas de mujeres a mano de sus parejas. Creo que fue la primera vez que escuchaba esas dos palabras juntas. Lo más curioso es que venía con un test para detectar si uno era una mujer u hombre maltratado. Las dos lo hicimos a manera de broma, intercambiando pequeñas burlas sobre nuestras relaciones, pero cuando terminamos nuestras caras no eran las mismas. Los resultados nos decían, casi nos gritaban: son mujeres maltratadas psicológicamente. 

¿Yo? Pensé, yo no soy de “esas” mujeres y casi me molesto con la revista, pero en una muy rápida segunda reflexión me di cuenta de que los resultados tenían toda la razón. Hay espejos en los que uno no puede evitar mirarse y reconocerse, por más maquillaje que le pongamos a la situación. Por eso cuesta mirar al lado, ver que esa persona a la que amas está haciéndote daño, y ni cuenta te das, porque piensas que lo mereces. Y ¿sabes? No lo mereces. Nadie lo merece. Ahí va mi parte de la historia. 


La única cachetada que había recibido en mi vida había sido de parte de mi padre un día en el que pensó que lo desobedecí cuando tenía 16 años. Si alguien me hubiera dicho que ese golpe iba a ser un chancay de a medio años después, no hubiera llorado tanto esa noche. El día de ese desayuno con Alejandra, me costó levantar el rostro, me costó respirar. Las dos estábamos enamoradas de nuestros respectivos novios, y por supuesto que no los queríamos dejar; pero había algo que se había metido entre ellos y nosotras: la verdad. Yo tenía 28 años y no lo digo con orgullo, sino con vergüenza (y mucha), pero igual lo voy a decir: he sido una mujer maltratada y para eso ni siquiera necesité recibir un golpe. Ahora, que el 25 de noviembre es el Día Internacional de la No Violencia Contra La Mujer, digo: y los otros 364 días que restan del año ¿qué? ¿Qué hacemos? Mi historia no es bonita, ni divertida, pero a mí me sirvió romper el silencio. Y ese, sí que es un primer gran paso. 

Estas semanas he hablado con especialistas, con amigos y con personas a las que no veía desde la infancia, la adolescencia; y me he encontrado con la ingrata y cruel sorpresa de que las estadísticas del maltrato (además de ser el pan de cada día), son las mismas que las del silencio. ¿Saben qué es lo peor de la violencia psicológica? que no se nota, a veces, ni si quiera en la intimidad. Y lo más maquiavélico aún es que esa es la estrategia del agresor. 

La psicóloga clínica Vega Funes en un estudio sobre cómo detectar el maltrato psicológico dice: 

“El maltrato psicológico se suele manifestar como un largo proceso en donde la víctima no aprecia cómo el agresor vulnera sus derechos, cómo le falta al respeto, la humilla y la víctima va progresivamente perdiendo autoestima y seguridad en sí misma (…) En el caso de parejas hay una etapa de atracción o enamoramiento en la que la víctima no se da cuenta de ciertas señales que no pasarán desapercibidas para otros. Casi todos reconocemos los insultos, las continuas comparaciones para descalificarnos, el tono de voz duro y desagradable, un volumen alto con el ejemplo clásico de los chillidos y gritos, la mirada fija, la risa sarcástica y sabemos distinguir una cara de asco cuando nos hablan. Estos signos a los que restamos importancia van provocando en nosotros malestar interno y profundo”. 
A mí me han dicho: “Deja de coquetear, zorra” (¿desde cuándo no puedo saludar a mis amigos?), “qué rica que está fulanita” (por Dios, ¿qué pata con dos dedos de frente no piensa que la única consecuencia de ese comentario es hacer sentir insegura a la mujer que tiene al lado?), “tus amigos son unos idiotas” (bueno, y los tuyos ¿qué?), “¿te vas a vestir así?” (sí, yo me visto como me da la gana, pero, claro, no se lo dije a él, únicamente lo pensé camino al ropero a buscar una alternativa a un polo demasiado apretado),” ¿qué es eso?”, me preguntó un novio con cara de asco al ver los rollitos que se formaban en mi barriga (se llama grasa ¿y? ¿Te has mirado tú primero a un espejo antes de rebajarme de esa manera?), “eres una bruta” (si eres tan inteligente, ¿qué haces tú con una novia bruta?), “no quiero hablar contigo” (yo sí, ¿acaso eso no importa?), “no me toques” (¿desde cuándo te convertiste en una especie de Buda? Mejor pregúntame a mí si yo te quiero tocar), “yo siempre tengo la razón” (ah ¿sí? ¿Quién te mal informó al respecto?), “tú tienes la culpa de todo” (la única culpa que tengo es la de estar acá parada dejándome humillar), “siempre la cagas” (repito, ¿qué demonios haces conmigo?), “ ya no te soporto” (entonces ¿por qué no te vas?), “no llores” (yo lloro cuando me da la gana y casi siempre cuando estoy en realidad triste), “siempre el mismo drama” (debe ser, porque tenemos un problema que tú no quieres encarar porque te faltan los oídos y los cojones), “te encanta sufrir ¿no?” (¡POR SUPUESTO QUE NO!), “¿quieres tirar? Eres una ninfómana” (no, soy una mujer con un deseo sexual normal), “si no quieres tirar, eres una frígida” (sí quiero tirar, pero no contigo), “hoy no quiero verte” (¿me has preguntado si yo quiero verte a ti, o es que para ti soy tan nula que mis deseos no existen?), “tú nunca me vas a dejar” (¿cómo sabes que un día no voy a abrir los ojos?), “nadie más te va a querer” (¡ja!), ”siempre me pones de mal humor” (¿desde cuándo tus emociones son mi responsabilidad? Me basta y sobra con las mías), “pareces una loca” (seguro, por seguir contigo), “yo te aviso cuando quiera volver a verte” (manya, ¿y yo tengo que esperar a que tú decidas llamarme?), “me malograste el día” (y mi día ¿no cuenta?, mejor dicho, y mi vida ¿no cuenta?)… pero eso sí, mi amor, te quiero. Ah ¿sí? ¿Me amas? No pues, no me quieres un carajo. ¿Sabes porque?, porque no me respetas. 

Yo pensaba que estas pequeñas cosas que me hacían sentir tan mal eran parte de una pelea o de las altas y bajas de una relación. No lo son. Son maltrato. Y no hay más vuelta que darle. Y por supuesto que dije un millón de veces “… él es así”, “debo ser una loca antipática para quitarle la paz a este señor”, “me lo merezco por ser como soy”, perdón, pero nadie vale tan poco como para no ser escuchada. Todos merecemos una explicación, una conversación, poder expresarnos y ser escuchados, aún más, cuando sentimos que alguien nos está maltratando. Es como si en el colegio un profesor de matemáticas me hubiera dicho alguna vez: “No, señorita Bisso, no le voy a explicar cómo se saca una raíz cuadrada porque no me da la gana y además Ud. es una mediocre que no se merece nada” . Entonces, ¿por qué dejamos que pase en nuestra vida emocional? 


 
Y sí, habrán muchos y muchas que dirán: “qué tonta”, “yo que ella/él me hubiera separado al toque”, “¿por qué no se lo dijo a nadie?”, “ella tiene la culpa por cojuda”. Pues no. Así no es la cosa. Es más fácil denunciar y reclamarle a un padre abusivo, a algún otro familiar, a un amigo o a un desconocido, que mandar por un tubo a una pareja. Porque simplemente no es una cuestión de valentía, porque curiosamente uno de los daños que causa este tipo de maltrato es el silencio porque la persona maltratada es una persona que se va anulando con el tiempo; es una persona temerosa que ve su autoestima socavada cada día; es una persona que siente que “esto” solo le pasa a ella. Y la verdad, uno termina sintiéndose tan poca cosa que cree que se merece al pobre inseguro, ególatra, malvado, cruel que tiene al costado y que nadie más la va a querer. 

Yo pensaba eso y me han amado después mucho más que en esos años. Pero ahí estaba, al lado del agresor, por no querer estar sola, por estar enamorada, por miedo al que dirán, por mantener las falsas apariencias, porque no quería que mi familia o amigos lo odiasen, porque da vergüenza admitirlo, porque lo queramos o no vivimos en una sociedad a la que le gusta esconder la basura debajo de la alfombra. 

Y ya basta de putear a escondidas, de llorar a solas, de hablar sin que nadie escuche, de no estar informadas, de no pedir ayuda, de sentir que somos las culpables de que todo “eso”, que ni sabemos explicar, somos nosotras. Las relaciones son de a dos. El 50% es responsabilidad del otro, aún cuando este/a manipulador/a te diga lo contrario. El maltrato es sistemático y te deja hecha harapos. Tengo que decir, además, que el maltrato no tiene sexo, pero las estadísticas se van para el lado de las mujeres. 
Sin importar si les ha pasado o no (espero de corazón que no), mientras escribo pienso cuántas y cuántos están pasando por algo así o peor, porque el maltrato psicológico solo es el tobogán para llegar a la violencia física. Les quiero pedir algo, hagamos una pequeña cadena para romper el silencio. Ese maldito silencio. Si quieren dejar un comentario, compartir una experiencia, desahogarse en el anonimato, también digamos: ¡NO! Yo voy a ser la primera. 
Este humilde post está dedicado con mucho amor a las mujeres maltratadas.

Reyli Barba - Pégale a la pared